El segundo Estudio sobre Conductas Sostenibles en España afirma que el 80% de la población elige cadenas de moda rápida y ultrarrápida para sus compras de moda, mientras que el 43,4% se decanta por el comercio local. Las comunidades autónomas más predispuestas a adquirir ropa sostenible son Madrid (60,6%), País Vasco (60,6%) y Cataluña (60,2%). Además, solo el 29,9% de los encuestados confía en el proceso del reciclaje textil.
Triodos Bank ha realizado el segundo Estudio sobre Conductas Sostenibles en España. La compra de ropa en España sigue marcada por el modelo de compra en cadenas de moda rápida o ultrarrápida que concentran el 86,5% de las compras. Las tiendas de barrio y el comercio local mantienen una presencia relevante del 43,4%.
Slow Fashion
El estudio refleja que las tiendas de segunda mano o vintage concentran el 15,7% de las compras. Por su parte la slow fashion, alta gama y lujo se reservan solo para un 9% de la población.
En cuanto al gasto medio, el estudio señala que el 14,6% de la población gasta más de 100 euros al mes en cadenas de fast fashion. Esta cifra cuadruplica la registrada en 2024, cuando el porcentaje se situaba en el 3,8%. El gasto mayoritario (62,5%) en este segmento se mantiene por debajo de los 50 euros mensuales. Más de la quinta parte de la población emplea entre 51 y 100 euros en este tipo de prendas.
Patrón por edades
Este patrón de consumo se concentra especialmente entre la población más joven. La Generación Z lidera el gasto mensual, con un 72% en fast fashion y un 46% en moda ultrarrápida. A continuación, se sitúan los Millennials, con un 70,5% y un 30,6% respectivamente. Los niveles más bajos se producen entre las personas mayores de 65 años, con un 48,3% y un 9,2%, respectivamente.
Mujeres compradoras
Las mujeres son las que adquieren estos artículos con mayor frecuencia en estas cadenas: fast fashion (64,2%) o ultrarrápida (32,9%). Estos datos son especialmente significativos en las mujeres menores de 40 años, con estudios superiores, activas laboralmente y que conviven con otras personas.
Conciencia ambiental
La conciencia ambiental vinculada al consumo de moda se está estancando, según refleja el estudio. El 53,8% de la población estaría dispuesta a pagar más por prendas producidas de forma responsable. Este dato es tres puntos inferior al de 2024. Las mujeres siguen estando más predispuestas a este tipo de artículos.
Vida útil de las prendas
La donación sigue siendo la opción más habitual relacionada con el final de la vida útil de las prendas (64,5% frente al 69,2% en 2024). En paralelo, aumenta la preferencia por regalar ropa a familiares o personas cercanas (38%). Por otro lado, desciende la venta en plataformas de segunda mano (21,9%).
Desconfianza en el reciclaje
Una de las causas que se pueden extraer es la desconfianza en el reciclaje textil. En los últimos años, varias investigaciones, como la realizada por Greenpeace, han puesto de relieve las limitaciones de los sistemas de recogida y reciclaje de ropa. Señalan que depositar las prendas en contenedores textiles no garantiza su reciclado efectivo. Además, advertían sobre la falta de trazabilidad e información sobre el destino final de los residuos textiles.
Según el estudio, solo tres de cada diez personas (29,9%) consideran que se puede confiar en este proceso.
Moda sostenible
En cuanto a las regiones donde los habitantes están más predispuestos a adquirir moda sostenible destacan Madrid (61,6%), País Vasco (60,6%) y Cataluña (60,2%). En el caso contrario se sitúan Castilla y León (42,6%), Cantabria (45,7%) y Castilla-La Mancha (47%). https://www.triodos.es/



